<mark><b><del>Terror</del> Amor al fracaso</b></mark>

Terror Amor al fracaso. La zona de Confort es lugar en el que nos sentimos seguros, a salvo y donde sábenos que nada malo nos va a pasar.  Suena bonito ¿verdad?  Si te lo pintan así no existe ninguna razón por la que quisiéramos salir de ese lugar tan cómodo.

Solo hay un pequeño detalle, No salir de nuestra zona de confort significa no emprender, no innovar y no ser una mejor versión de nosotros mismos.

¿Quieres ejemplos?

Digamos que tengo sobrepeso, y eso está bien porque siempre descanso, como lo que quiero y me la paso bien. Puede que en algunos años desarrolle enfermedades relacionadas a mi peso como la diabetes, o me empiecen a doler las rodillas, pero ¡hey!, no tengo que esforzarme en lo más mínimo. Hacer dietas y ejercicio representaría salir de mi zona de confort y no estoy muy convencida de querer hacerlo.

O está este otro caso: Vivo constantemente peleando con mi pareja, siempre discutimos por cosas que yo sé que son tontas y si él no me da razones para pelear entonces yo invento alguna porque es a lo que estoy acostumbrado. Estoy en mi zona de confort.

¿Ves que no siempre es bueno seguir con ese patrón?

Sé que puse ejemplos fuera de lugar, pero quería demostrar un punto.

Ahora que entiendes un poco a lo que me refiero empezaré a desarrollar lo que de verdad te quiero decir. Muchas personas brillantes se quedan siempre en la oscuridad porque vivimos en una cultura que nos apunta con el dedo cada vez que fallamos. Nos da miedo equivocarnos por lo que decidimos no tratar.  Si quieres ser un emprendedor lo primero que tienes que saber es que te vas a equivocar mucho, te vas a caer millones de veces y tu valor no se determinará por cuantas veces caigas sino por cuantas veces decidas levantarte hasta obtener lo que deseas. Debemos dejar de ocultar nuestras derrotas y enmarcarlas como a un título universitario o un curriculum porque eso es lo que son. Cada error representa un aprendizaje nuevo.

Thomas Alva Edison al inventar la bombilla fallo muchas veces y lo que dijo fue:

“No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”

¿Que tienes miedo porque quedarás en ridículo?  Aprende a reírte tú también de ti mismo. No te frustres, no te desesperes, encuentra la manera y fracasa muchas veces, fracasa hasta que te hayas equivocado tantas veces que solo te quede lograrlo.

Sal de tu zona de confort, vive de forma más arriesgada y anímate a ser una mejor versión de ti mismo.

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